Si supieras toda la verdad, seguro no estarías completo, o estarías completamente hecho mierda. O quizás serías un sabio y no un mediocre asesino de fantasía y realidad.
Hoy, si estoy o no feliz, te interesa; te interesa mucho más que cuando tú estabas cerca. Te interesa, porque sobre todo, te interesa que no lo sea. Te quieres enterar de cada cosa que hago, te quieres enterar con quién ando, con quién me quedo, con quién me divierto, quizás; pero no tienes idea de qué es lo que realmente te debes enterar.
Agradezco las circunstancias propiciadas por los pretextos geniales de las desgracias. Uno: separarme de ti. Dos: conocer lo mejor. Porque querido, pronto confirmé que no sólo las lágrimas son saladas. Y que si son saladas, hace falta ponerle el resto de sabores. Tenía la amargura dejada por ti, le agregué la acidez necesaria y excitante; y de la dulzura se encargó él. Ponerle el agridulce al plato, no costó mucho; pero ¡vaya que gustó!. Cuatro sabores y algo de picante pasión. ¿Cinco sabores? Cinco sentidos. Cinco sentidos y toda la piel.Porque mientras tú andabas en vulgar y mezquino querer; yo probaba una y otra vez el sabor divinamente láctico de sólo uno. Qué puedo hacer… : agradecerte. Seguro sí. ¡Gracias!. Gracias por tus malos pasos, tus decisiones abruptas y equívocas, por tu mal gusto, tus caricias y besos inexistentes al amar (¿amar?) y tu pésima forma de hacer el amor. Quizás porque eres clásico, jamás imaginarás lo no convencional. Sé lo primero que dirás (¿lo dices?, ¿lo piensas?), P-U-T-A. La puta que esperaba más de la persona inadecuada, más del infértil espíritu… más nada. Y nada había en ti. Me lo confirmas: ‘SÍ’. No te equivocaste. Sabes que yo me equivoqué. Y yo no sabía que me había equivocado hasta ver quebrado la donación de colores al amor, disfrazado en madera, presentada con color, con amor.
Vuelvo al inicio. Si supieras toda la verdad… Simplemente suerte mi querido, suerte de esta puta que conoció lo mejor entre la mierda, que conoció los sabores en una paleta de colores claros, que repasa y repasa caricias de besos en cada pliegue...caricias ajenas a ti, caricias que me dan vida, caricias de él, que está siempre cerca (a ti). Suerte desde mi más sincero cariño... acurrucada en él.
Ya no quiero ser la protagonista del libro
Hace 17 años

No hay comentarios:
Publicar un comentario